Es curioso cuando Dios te dice cosas y te enseña con pasatiempos y hobbies que realmente disfrutas y alegran tu vida. Hace aproximadamente 2 años, comencé a realizar la práctica de patinar, es algo que me divierte demasiado y que me ayuda a estar en forma. Pero me han pasado algunas cosas curiosas, que me han hecho pensar que esto de patinar tiene algo espiritual, jeje!
Por ejemplo, recuerdo cuando estaba comenzando a aprender a frenar, Santo Padre! Que terrible, cuando patinaba acostumbraba agarrarme de todo lado para frenar, pues por mi mismo no lo lograba. Y no fue la excepción en una ocasión que decidí, según yo: “valientemente” ir a la pulpería de mi casa en patines, en la cuál de camino debía bajar una pequeña cuesta. Resulta que el día anterior había practicado 100 metros antes el frenado, y me había funcionado, por lo que al día siguiente como quién es todo un experto, tome mis patines y decidido, baja los otros 100 metros, con la excepción de que ya no eran solo 100 metros de pendiente, sino casi 300, llego el momento en que perdí el control, y de manera desesperada tuve que tomar una decisión: AGARRARME DEL PORTON DE UNA CASA!! jajaj! Golpeé fuertemente el muro de esa casa y me lastime un poco el brazo, sin embargo no fue a más. Pero Dios me hablo dos cosas respecto a esto: Acaso no es igual el patinar a la vida misma, vamos muchas veces pensando que ya logramos controlar ciertas cosas, nuestro corazón nos engaña, se nos olvida que es más engañoso que todas las cosas!! creemos ya resolvimos ciertos problemas, pecados ocultos, o que talvez ya sanamos nuestro corazón y nos hacemos creer que estamos listo para una relación, vamos por la vida, como llaneros solitarios pensando que ya lo sabemos todo, y nuestro ego nos ciega, y no nos permite ver claramente, de pronto llegamos a una cuesta y decimos: “Vaya! tengo todo bajo control…” pero conforme vas bajando la velocidad aumenta y eres incapaz de frenar por ti mismo, PUM!! no estabas listo! Sin embargo, no todo esta perdido, lo peor que pude haber hecho en esa ocasión es continuar, y no tomarme de ningún lado para frenar, eso mismo es lo que sucede cuando el mismo orgullo no nos deja pedir ayuda, preferimos pegar, y aún decimos frases como: “Si yo decidi esto, me busque estas consecuencias, tendré que lidiar con esto, punto!” nos conformamos con las pésimas consecuencias, posiblemente si yo hubiera continuado hacia la calle principal, un carro hubiera pasado y me hubiera atropellado, con lo cuál jamás hubiera podido contar esta historia.
Por eso, cuando sabes que no has tomado la mejor decisión, o mejor aún! cuando crees que vas a tomar una mala decisión, nunca te alejes de los buenos consejos, ese es el momento preciso de buscar a alguien que te ayude, primero Dios, o ya sea tu lider, tu guía espiritual, o un amigo, pero no aquel que te dirá lo que quieres escuchar, sino LO QUE NECESITAS para tu vida, y para tomar la decisión que te edifique y te lleve por el buen camino. Como lider de un grupo, he notado que las personas siempre que están haciendo algo incorrecto, y que saben que está mal, se alejan de mi, de pronto, cortan comunicación, pero no se dan cuenta que van en la pendiente, y si no deciden agarrarse de algo, serán atropellados por esa decisión mortal, y determinativa para sus vidas. Leer el resto de esta entrada »





